«El paciente tiene el derecho a planificar el final de su vida»

 

 

 

La médica jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos del HULA, Arantza García, aboga por un diálogo fluido de los profesionales con el enfermo para decidir qué tipo de asistencia quiere.

 

Planificar qué tipo de asistencia sanitaria se quiere recibir en el momento final de la vida, el denominado testamento vital, es un derecho de los pacientes, reconocido por ley. De esta posibilidad y de los diferentes instrumentos que existen para poder ejercerlo hablaron ayer en el Colegio de Médicos Arantza García Martínez, jefa de servicio de la Unidad de Cuidados Paliativos y Hospitalización a Domicilio y Ángel Usero, responsable del Registro Gallego de Instrucciones Previas. El acto lo organizan los comités de ética y de cuidados paliativos.

-¿Qué parte desarrolló cada uno?

-Dividimos la charla en dos partes. A mí me tocó la filosofía, lo que se denomina la historia de valores o expresión de voluntades de aquellas personas que saben que no se van a curar y que les queda poco tiempo y a Usero una de las herramientas de planificación, los documentos de instrucciones previas.

-¿Son diferentes?

-La historia de valores es la expresión de lo que el paciente quiere hacer cuando le llega el final de la vida y que le transmite a su médico cuando todavía está en condiciones de hacerlo, en las conversaciones mantenidas con él. El médico tiene la obligación de reflejarlo en la historial y, tanto él como un posible sustituto, cumplirlo. El documento recoge las instrucciones para los últimos momentos y queda depositado en un registro.

-¿Cuál de los dos recomendaría?

-Consciente de las ventajas y desventajas de los dos modelos, yo recomiendo a los profesionales sanitarios que tenemos pacientes con pronóstico vital a corto plazo, que intentemos favorecer las conversaciones con ellos. Si cuando se tienen bienes materiales esas cosas se hablan y se reparte, con los temas de salud también es importante hacerlo. Tenemos el deber ético de sacar ese tipo de conversaciones y de reflejarlo en la historia clínica.

-¿Cuál es la ventaja del documento?

-Su principal ventaja es cuando existe algún conflicto. Cuando un médico no está de acuerdo con la planificación del paciente o para las discrepancias entre los familiares, cuando un hermano dice una cosa y el otro otra. Cuando existe el documento es más fácil tomar decisiones. También tiene la ventaja de que si pasa algo en una localidad que no es la del domicilio del paciente y no hay acceso a la historia clínica, el documento está accesible en el registro nacional.

-¿Ha habido un cambio en la mentalidad a la hora de afrontar esta cuestión?

-En los últimos 20 años ha habido un cambio de paradigma en la relación clínica y se ha pasado del paternalismo a un modelo más autonomista, que significa que el paciente tiene derecho a tomar sus decisiones. Se ha visto reflejado en la Ley 41/2002, la Ley de Autonomía, que habla sobre los derechos de los pacientes a ser informados sobre su salud. Todavía hay familias que no están muy conformes con que se hable con naturalidad sobre este asunto y, también nos encontramos con pacientes que no quieren saber. No se trata de informar a toda costa, hay que ver quien quiere y quien no.

-¿Cómo se marcan los límites a la hora de planificar qué tipo de asistencia se desea?

-La planificación anticipada es ir haciendo mientras seas capaz, para cuando no lo seas. Hay un límite claro que es la legalidad. El paciente nunca va a poder pedir algo ilegal, como por ejemplo, la eutanasia. Puede rechazar un tratamiento, pedir que no se le intube llegado el momento, que no se conecte a un respirador. Son posibilidades de las que se le debe informar.

"La mentalidad es diferente si se trata de uno mismo o de un familiar"

Arancha García defiende el derecho a informar a los pacientes para que puedan tomar sus decisiones y la necesidad de cambiar mentalidades.

-Tenemos que ser capaces de informar cada vez más y mejor, y de hablar de la muerte sin darle la espalda cuando sabemos que va a llegar.

-¿No se ha producido ese cambio de mentalidad?

-La mentalidad es diferente de sise trata de uno mismo o de un familiar. El que muere joven quiere saber. Cuando hablamos de los mayores hay mucha gente que quiere protegerlos y no desea que se hable de eso.

-¿Hay muchos documentos depositados?

-No conozco el número exacto porque esa parte le corresponde a Usero. Sé que no hay muchos.

-¿Qué hay que hacer?

-Hay documentos tipo que se pueden descargar de la página del Sergas, que también tiene un vídeo muy ilustrativo. Antes había que ir a un notario o hacerlo ante varios testigos. Ahora hubo una modificación en la ley y se pueden formalizar ante los funcionarios habilitados, que son los del Registro de Instrucciones Previas, que en Lugo está en la calle Montevideo. La ley contempla también habilitar registros en los hospitales. En el de Lugo todavía no funciona.

-¿Y si se producen cambios de opinión?

-Hay que volver a depositar el documento en el registro. Por eso defiendo el proceso de planificación, más que el documento que puede hacer alguien que está sano o recién diagnosticado. A lo largo del proceso evolutivo se puede ir cambiando de criterio y tomar decisiones compartidas. El médico puede ir asesorando e informando de las opciones. Es un proceso más dinámico, en el contexto de la relación clínica.

El tratamiento contra el cáncer que sustituirá a la quimioterapia

La inmunoterapia es ya una realidad para algunos tumores. En otros se 
avanza para reemplazar a técnicas más agresivas, pero todavía tendrán 
que convivir con las más modernas durante años.

Hace más de un siglo, el cirujano neoyorquino William Coley observó que los tumores con alguna infección tendían a remitir. Las bacterias o los virus en la zona donde las células se estaban multiplicando descontroladamente alertaban al sistema inmunitario, que hasta entonces no se había dado cuenta de la anomalía que estaba ocurriendo. Los científicos creen que es muy posible que nuestras defensas frenen muchos tumores antes de que sean detectables; lo que conocemos como cáncer serían aquellos casos en los que las células malignas han burlado a nuestro sistema inmunitario y han conseguido propagarse escondidas de él por varios mecanismos. Coley experimentó con esta idea inoculando estreptococos a los tumores para avisar a las defensas del cuerpo. Lo hizo con algún éxito, pero sobre todo con fracasos, ya que la toxicidad de la bacteria provocaba más problemas que soluciones. La investigación contra el cáncer tomó otros derroteros. Se descubrieron tratamientos terriblemente agresivos, pero más efectivos, como la quimioterapia, que intoxica a las células para matarlas, o la radioterapia, que hace algo parecido, pero de forma más focalizada. Se descubrieron tratamientos terriblemente agresivos, pero más efectivos, como la quimioterapia o la radioterapia Los efectos secundarios y la carencia de una solución definitiva contra el cáncer provocó que la idea de estimular al sistema inmunitario, que siempre anduvo latente, volviera a cobrar fuerza hace unos años. Los avances que se hicieron en investigación básica le valieron a la inmunoterapia el reconocimiento de hallazgo científico de 2013, según la prestigiosa revista Science. Desde entonces, el campo no hay hecho más que progresar. Solo un 1% de los estudios presentados en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) se basaban en esta técnica hace tres ediciones; la cifra subió al 10% en la siguiente y fueron una cuarta parte de los trabajos los que hablaban de inmunoterapia en el último congreso. Este crecimiento exponencial da pistas de por dónde va la investigación contra el cáncer. Dos disciplinas que prácticamente se dieron la espalda durante años (la oncología y la inmunología) van ahora de la mano hasta el punto de que estos tratamientos oncológicos han sido uno de los temas estrella en el Congreso Internacional de Inmunología que se ha celebrado la pasada semana en Melbourne. Aunque para muchos tipos de cáncer los tratamientos inmunológicos son todavía muy experimentales, esta técnica es una realidad relativamente asentada para otros. Un ejemplo viviente es Susanne Harris, que hace nueve años sufrió un extraño melanoma que se resistía a desaparecer con las terapias convencionales. En 2013 se enroló en lo que entonces era un ensayo. Tenía que ir cada tres semanas desde Melbourne, donde vive con su marido, hasta Sidney para que durante media hora le inyectasen un fármaco denominado Keytruda. En menos de dos meses el tumor ya estaba remitiendo. Después de 12 casi no se podía ver. En noviembre hará un año que dejó de recibir tratamiento y el tumor ha desaparecido, tal y como mostró hace un par de semanas el último escáner, que vino a refrendar todos los anteriores. “Todo sin el más mínimo efecto secundario”, relata emocionada. Dos disciplinas que prácticamente se dieron la espalda durante años (la oncología y la inmunología) van ahora de la mano Su caso aislado podría ser anecdótico o fruto de la casualidad, pero es uno de los cientos que engrosan la evidencia de la efectividad de este tratamiento. Aunque las pruebas de que puede funcionar son robustas, también lo son las de su tremenda selectividad. Solo surte efecto en alrededor de un 24% de los enfermos. Jonathan Cebon, director del Insituto de Investigación del Cáncer Olivia Newton-John —que ha participado en el experimento que salvó la vida de Harris—, reconoce que uno de los grandes retos es saber por qué en los mismos tumores la inmunoterapia funciona en solo en unos pocos sujetos. En el caso del melanoma, sin embargo, es especialmente esperanzadora. Se ha beneficiado del poco éxito que la quimio y la radioterapia tienen contra este tipo de cáncer. Media docena de tratamientos han sido ya aprobados por la FDA americana. Cebon asegura que combinándolos la efectividad alcanza el 80%. “Pero son cifras que están en constante movimiento en función de los avances que se van presentando”, matiza. Aunque todos los tratamientos con inmunoterapia se basan en ayudar a las propias defensas del cuerpo a localizar y erradicar el cáncer, hay varios mecanismos de acción. En el caso de la Keytruda se basa en neutralizar una proteína de la superficie de las células cancerígenas conocida como PD1, que hace que los linfocitos no luchen contra ellas. Buena parte de la investigación oncológica pasa por neutralizarlos para que el organismo pueda acabar con los tumores. Uno de los grandes retos es saber por qué en los mismos tumores la inmunoterapia funciona en solo en unos pocos sujetos Otras técnicas pasan por extraer glóbulos blancos del paciente, ya sea del propio tumor o de fuera de él, seleccionar los que tienen mayor actividad antitumoral para cultivarlos y activarlos y, finalmente, implantarlos de nuevo en el enfermo. Es un método algo más experimental que el anterior; los científicos investigan cómo manipular estas células para hacerlas más efectivas contra los tumores. Una tercera vía de inmunoterapia contra el cáncer son las vacunas. Pero no las preventivas, como las que se usan para frenar al sarampión o a la gripe, sino terapéuticas, cuando el paciente ya tiene la enfermedad o incluso cuando la ha superado. El objetivo es avisar al sistema inmunitario, que por alguna razón no se ha percatado de la existencia del cáncer, de que está ahí. Para ello se suelen extraer células cancerosas que se manipulan para que las defensas puedan dar una respuesta correcta al tumor. La primera vacuna de este tipo se aprobó en Estados Unidos en 2010 y se usa para algunos tipos de cáncer de próstata que se han diseminado. Otras técnicas pasan por extraer glóbulos blancos del paciente, seleccionar los que tienen mayor actividad antitumoral para cultivarlos y activarlos, e implantarlos de nuevo en el enfermo Pero como el cáncer no es una sola enfermedad, sino un paraguas que engloba a muchos procesos, es complicado hallar una sola vacuna que pueda frenar o tratar el avance de todos los tipos de tumores. Cada uno requiere investigaciones específicas, que toman en consideración cómo se propagan las células, sus características, su estadío… Las vacunas pueden funcionar deteniendo la proliferación de células cancerosas, reduciendo el tumor, eliminando las que no han conseguido ser erradicadas con otros tratamientos o evitando que reaparezca. Esto último está tratando de conseguirlo con el cáncer de próstata Jay A. Berzofsky, director de la sección de inmunogenética y vacunas del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. Los resultados de las primeras fases de su investigación, que ha presentado en el Congreso Internacional de Inmunología de Melbourne, han mostrado una evolución positiva en un 75% de los pacientes. Se trata, sin embargo, de un estadío muy prematuro, en el que todavía no se ha comparado la efectividad con un grupo de control que esté bajo un tratamiento placebo. La otra gran pregunta sobre la inmunoterapia que hay que responder es si cura definitivamente el cáncer o simplemente lo trata La ventaja que tiene el cáncer de próstata para investigar vacunas en él es que hay un marcador biológico que indica su evolución, el PSA. Lo que ha hecho el equipo de Berzofsky es inocular la vacuna tras eliminar el tumor y observar los niveles de esta sustancia. En tres cuartas partes de los pacientes los niveles redujeron su crecimiento tras la administración de la inmunización, lo que da pistas de su posible efectividad. “De tener éxito, esta misma vacuna podría ser también efectiva contra un tipo de cáncer de mama, lo que sucede es que es más difícil experimentar con él”, relata el investigador. Pero lo cierto es que el camino que queda por delante es largo. En el escenario más optimista, Cebon calcula que en 10 años la inmunoterapia podrá sustituir a los tratamientos más agresivos en varios tipos de cánceres como próstata, melanoma, estómago y mama. Pero la opinión de la mayoría de la comunidad científica es que incluso en aquellos para los que sea efectiva, tendrá que combinarse a menudo con cirugía, radio y quimioterapia, según señala Robert G. Ramsay, del Instituto de Cáncer Peter MacCallum de Melbourne. La otra gran pregunta sobre la inmunoterapia que hay que responder es si cura definitivamente el cáncer o simplemente lo trata. Los fármacos son tan nuevos que todavía se está observando a los pacientes que se han beneficiado de ellos para comprobar si los tumores reaparecen. Laurie H. Glimcher, presidenta del Instituto de Cáncer Dana-Farber de Boston, es razonablemente optimista: “Esperamos que estos tratamientos eviten que nuestros hijos y nuestros nietos mueran de cáncer. En el futuro será una enfermedad crónica, y no mortal, como ya sucedió con el VIH”

Joan Massagué: "Estamos a dos o tres décadas de dar un vuelco al cáncer"

Para el prestigioso oncólogo la investigación está a punto de llevar a los tumores al mismo estadio que las infecciones con la penicilina.

 

El director del Instituto Sloan Kettering de Nueva York, el oncólogo catalán Joan Massagué, ha afirmado este viernes que la ciencia está "a dos o tres décadas de dar un vuelco al cáncer, de llevarlo al mismo estadio que las infecciones con la penicilina". En declaraciones a TV3, Massagué ha asegurado que la ciencia ha hecho "grandes avances" en la lucha contra el cáncer.

"Estamos en un segmento, que es de dos o tres décadas, para dar un vuelco a el cáncer, para llevarlo en ese estadio al que llevamos las infecciones con el descubrimiento de la penicilina y otros antibióticos específicos durante las tres o cuatro décadas centrales del siglo XX", ha dicho el oncólogo.

Según Massagué, "en el transcurso de los últimos dos años ha habido grandes avances a través de reactivar la inmunidad para que acabe de hacer el trabajo que se le escapó, que es la de eliminar el tumor cuando es pequeño".

El prestigioso oncólogo ha asegurado que "se están curando a miles de personas con una inmunidad reforzada, además de administrarles fármacos que actúan directamente contra el tumor. Pero sólo en determinados cánceres". Massagué recogió este jueves el premio que le ha concedido la Sociedad Catalana de Biología por su contribución a la difusión de las ciencias biológicas.

Masasgué ha avanzado que "ahora lo que estamos haciendo son estudios para determinar por qué se consigue en unos cánceres y no en otros. Y por qué se consigue en una proporción de personas y no en otras.

Estamos ahí".

Inmunoterapia, un antes y después en oncología

inmunoterapia

 

Esta nueva tecnología curativa es líder entre las líneas de investigación a futuro en nuevos tratamientos contra el cáncer. Se anticipan avances en los que afectan a la cabeza y cuello, así como contra el linfoma de Hodgkin.

El Economista. Maribel Ramírez Coronel, Periodista en temas de economía y salud. Los últimos medicamentos biotecnológicos contra el cáncer traen mecanismos de acción que nada tienen que ver con la agresiva quimioterapia o radiación y ya están marcando un antes y un después en la historia de la oncología.

La historia de la medicina y del tratamiento del cáncer está dando un giro de 180 grados con el arribo de la inmuno-oncología. Explicada en forma de lo más simplista, consiste en estimular al propio sistema inmunológico del paciente con cáncer, digamos para que las defensas del organismo trabajen en su favor al reconocer y atacar las células cancerosas. Así, la ciencia médica está abriendo nuevas expectativas de supervivencia para el cáncer al cambiar la forma como son tratados los tumores malignos.

A México llegó en el 2013 la primera terapia inmuno-oncológica exitosa a nivel mundial, dirigida a un tipo de cáncer de piel llamado melanoma metastásico. De hecho, ese medicamento Ipilimumab —lanzado hace tres años por la biofarmacéutica Bristol Myers Squib (BMS)— en enero fue incluido en el cuadro básico del Consejo de Salubridad General (CSG) para que en el Sector Público de pueda prescribir.

Ahora, la Cofepris dirigida por Julio Sánchez y Tépoz acaba de autorizar la comercialización de otro fármaco inmuno-oncológico, también de BMS. Es nivolumab (Opdivo) indicado para cáncer de pulmón, de riñón y un agresivo cáncer de piel que desafortunadamente está incrementando su incidencia en el país. Específicamente la indicación es cáncer de pulmón de células no pequeñas, carcinoma renal avanzado y melanoma metastásico.

Cofepris recién autorizó también el registro a otra terapia inmuno-oncológica llamada Pembrolizumab (Keytruda), ésta de MSD, con la indicación en principio de cáncer de pulmón, así como para melanoma, el tumor más letal de los que atacan la piel por su gran capacidad de producir metástasis y por su alta resistencia a la quimioterapia.

En la última reunión de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por su sigla en inglés) celebrada anualmente en Chicago, quedó muy claro con todos los estudios presentados, que la inmunoterapia es líder entre las líneas de investigación a futuro en el tratamiento contra cáncer.

La expectativa es grande, pues se ven venir otras inmunoterapias en distintos tipos de cáncer como de cabeza y cuello, así como de linfoma de Hodgkin.

Estas terapias revolucionarias obligan al especialista y a los servicios oncológicos a estar actualizados y adoptar nuevas posiciones ante el llamado mal del siglo. Todavía hay mucho por saber. Las nuevas investigaciones se dirigen a ampliar la inmunoterapia a más tipos de cáncer, a entender por qué es efectiva en algunos pacientes pero no en otros con el mismo tipo de cáncer, y a buscar combinaciones efectivas de inmunoterapia con quimioterapia, radiación y terapia dirigida.

El reto es para los sistemas públicos de salud en todo el mundo que, de por sí ya en aprietos, ante estas innovaciones se ven más presionados porque los nuevos tratamientos son mucho más costosos. He ahí los dilema éticos que enfrentan los tomadores de decisiones en salud.

Nuevo método para detectar el cáncer de próstata

El consorcio hospitalario provincial de Castellón aplica una innovadora técnica para el diagnóstico del cáncer de próstata que consiste en la utilización de imágenes de resonancia magnética fusionadas con ecografía a tiempo real, y es uno de los centros pioneros en España en este procedimiento, informa Efe.

Este método consigue además mejorar el diagnóstico en los casos de biopsia previa negativa, y según ha explicado el jefe del Servicio de Urología de este hospital, Mateo Pérez, se recurre a él cuando las biopsias tradicionales previas no confirman el diagnóstico de tumor pero hay sospechas ante una elevación persistente de los análisis de PSA que determinan esta patología.

Para llevar a cabo la técnica es necesaria la colaboración de un equipo multidisciplinar integrado por radiofísicos, anatomopatólogos, radiólogos, anestesistas y urólogos, informa la Generalitat en un comunicado.

La técnica se aplica en quirófano, donde los facultativos de Urología toman múltiples muestras de tejido prostático basándose en la fusión a tiempo real de las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética y ecografía transrectal.

De esta forma, el diagnóstico es más preciso y permite detectar tumores muy pequeños y su localización exacta, con lo que los tratamientos pueden ser dirigidos a las zonas afectas sin dañar a las sanas, y permite además a los especialistas registrar las imágenes para futuras actuaciones sobre la próstata.

La técnica, que se aplica en el hospital de Castellón desde el pasado mes de septiembre, es fruto de la estrecha colaboración entre los servicios de urología, oncología radioterápica y radiofísica, pioneros en el tratamiento del cáncer de próstata con braquiterapia, señalan las mismas fuentes.

«La amplia experiencia del equipo en los procedimientos de braquiterapia ha permitido ir más allá y adaptar los programas informáticos y el material a esta nueva modalidad de diagnóstico, que supone una revolución al aumentar la exactitud de la detección de un tumor prostático», señala Pérez.

«Además -añade el especialista- se consigue optimizar los recursos humanos y materiales, ya que la puesta del método no ha requerido un desembolso económico y contribuye al desarrollo e innovación de tecnología sanitaria, cumpliendo así una de las misiones del centro».

El cáncer de próstata es el que mayor prevalencia e incidencia tiene en varones, ya que cerca del 22 por ciento de los tumores que se detectan en hombres son de próstata.

En España se diagnostican cada año unos 28.000 nuevos casos de este tumor, de los que unos 200 son detectados y tratados en el Hospital Provincial de Castellón.


EFE

Conseguir que la inmunoterapia evite recaídas, reto en la lucha contra el cáncer

Uno de los retos en la lucha contra el cáncer es conseguir que la inmunoterapia, o estimulación del sistema inmune, funcione como tratamiento adyuvante en la fase precoz de la enfermedad evitando así las recaídas, y es que así lo afirma el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Miguel Martín en declaraciones a Efe.

 

La mayoría de los fármacos inmunoterápicos, por ahora, se están probando en determinados tipos de cánceres en estado metastásico o localmente avanzados y como segunda línea de tratamiento, es decir, una vez que ya se ha aplicado el tratamiento convencional con quimioterapia o radioterapia.

 

Martín participará en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés) que, desde mañana viernes hasta el 7 de junio se celebrará en Chicago (Estados Unidos), y en la que se darán cita unos 3.000 expertos y serán presentados más de 5.200 estudios sobre el cáncer.

 

Una vez más, al igual que en ediciones anteriores, los tratamientos con inmunoterapia serán los protagonistas, ya que en los últimos seis años de lucha contra el cáncer, se trata del avance más importante.

 

La inmunoterapia que, ya es una realidad para el melanoma, es eficaz en determinados cánceres ya extendidos a otros órganos o localmente avanzados, pero no en la fase precoz de la enfermedad. Al respecto, el especialista indica que “por desgracia en la enfermedad metastásica, aunque en primera línea de tratamiento la inmunoterapia sea más eficaz, los pacientes fallecen”, y es que son enfermos que tienen que consumir muchos medicamentos y muy costosos “con el fin de aumentar la supervivencia, pero sin curación”, señala Martín.

 

En primer lugar, la combinación de diferentes fármacos inmunoterápicos ha resultado efectiva en algunos tumores, y en segundo lugar, un mismo fármaco puede servir para cánceres diferentes ya que no actúa directamente contra el tumor, sino indirectamente a través del sistema inmunitario.

 

Por eso, apunta el experto, “un tratamiento que evita recaídas es lo más efectivo que hay porque cada recaída de un tumor hoy puede que cueste de 300.000 a medio millón de dólares”.

En Chicago también se conocerán avances en terapias diana (que bloquean el crecimiento y diseminación del cáncer) y se discutirán nevos enfoques en terapias convencionales (quimioterapia y radioterapia).

Expertos europeos analizan el martes en la Universitat de València la supervivencia del cáncer infantil

La Universitat de València organiza este encuentro científico, Diferencias y variaciones de supervivencia del cáncer infantil en países europeos de lengua latina, que se celebrará en la Facultad de Medicina y Odontología el martes 19 de abril. En él participarán los principales expertos en supervivencia del cáncer infantil en Italia, Portugal, Francia, Suiza o España.

En la jornada, que será inaugurada por el rector de la Universitat de València Esteban Morcillo y por el decano de la Facultad de Medicina y Odontología, Federico Pallardó, epidemiólogos y oncólogos pediatras tratarán las diferencias respecto a los indicadores de supervivencia del cáncer infantil en los países europeos, las causas de esta situación, y propondrán estudios cooperativos internacionales con los cuales identificar los motivos de estas variaciones.

El workshop está organizado por el Registro Español de Tumores Infantiles, ubicado en la Universitat de València, en colaboración con expertos europeos de RARECARENet (Information Network on Rare Cancers) y EUROCARE (European Cancer Registry), y contará con la participación de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer y la Red Telemática de Investigación Cooperativa en Cáncer (RTICC).

“La supervivencia del cáncer infantil es el indicador básico de la curación de estos enfermos. Todos los niños y niñas con cáncer deberían tener las mismas expectativas de curación, sea cual sea el país al que pertenecen, pero no en todos los países se alcanza la misma supervivencia. Y esto es aplicable en Europa, España y los países de su entorno», destaca Rafael Peris Bonet, catedrático de Documentación Médica de la Universitat de València y director del Registro Español de Tumores Infantiles (RETI-SEHOP).

El estudio EUROCARE sobre supervivencia en Europa de los casos diagnosticados entre los años 2000 y 2009 ha demostrado que existen diferencias y déficits de supervivencia entre países europeos. Algunas razones importantes de estas diferencias de supervivencia podrían ser debidas a las características de la asistencia al cáncer infantil.

“A la vista de las diferencias observadas resulta urgente que un grupo de expertos (epidemiólogos y oncólogos pediatras), profundice en las posibles explicaciones y proponga los estudios cooperativos internacionales apropiados para identificar y hacer aparecer los factores causales de los déficits de supervivencia en los niños con cáncer de algunos países”, indica Rafael Peris.

Congreso Internacional GRELL

Las conclusiones y propuestas del workshop de Valencia serán expuestas en el Congreso Internacional del Grupo de Epidemiología y Registro del Cáncer de los Países de Lengua Latina (GRELL), que se celebrará el próximo mes de mayo en Albí (Francia), con el fin de promover las cooperaciones internacionales necesarias.

En la reunión participarán expertos en oncología pediátrica y epidemiólogos relevantes de los países mencionados, responsables de los principales registros de cáncer. Gemma Gatta, del Instituto Nacional del Tumor de Milán, líder de RARAECARENet y miembro de la dirección científica de EUROCARE, abrirá y cerrará la jornada de trabajo.

Registro Español de Tumores Infantiles

El Registro Español de Tumores Infantiles (RETI-SEHOP), nacido en 1980, es un proyecto científico para mejorar la asistencia a los niños con cáncer en España, a través de la investigación epidemiológica de esta enfermedad y sus causas. Está dirigido por el profesor Rafael Peris Bonet y ubicado en la Facultad de Medicina y Odontología de la Universitat de València. El RETI-SEHOP es fruto de una prolongada colaboración, desde el 1980, entre la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP) y la Universitat de València. Este trabajo conjunto se formalizó el 26 de abril de 2007 mediante un convenio de colaboración entre las dos entidades y que actualmente recibe el apoyo del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI).

El registro cuenta con una red nacional de 46 centros informantes que incluye todas las unidades de oncología y hematología pediátricas de España y cuenta con la colaboración de los registros de cáncer regionales. Al disponer de una cobertura del 94% de la incidencia del cáncer infantil en España, se trata del sistema de información o registro de cáncer más completo del país.

PARTICIPANTES EN EL WORKSHOP

Rafael Peris Bonet: Professor Medical Documentation, Faculty of Medicine, University of Valencia. Director, Spanish Childhood Cancer Registry (RETI-SEHOP). University of Valencia, Valencia, Spain.

Gemma Gatta: Evaluative Epidemiology Unit, Department of Preventive and Predictive Medicine, Fondazione IRCCS "Istituto Nazionale dei Tumori", Milano. RARECARE Net, Project Leader, EUROCARE Scientific Direction, Italy.

Laura Botta: Evaluative Epidemiology Unit, Department of Preventive and Predictive Medicine. Fondazione IRCSS “Istituto Nazionale dei Tumori”, Milano, Italy.

Ricardo Capocaccia: Evaluative Epidemiology Unit. Fondazione IRCCS "Istituto Nazionale dei Tumori", Milano, Italy. RARECARE Net, planning and supervision. Former Director of Cancer epidemiology Unit, National Centre of Epidemiology, Istituto Superiore di Sanita, Italy.

Eva Ardanaz: Director, Cancer Registry of Navarre. Representative of REDECAN (Spanish Network of Cancer Registries), Spain.

Ana Miranda: Directora, Registro Oncológico Poblacional del sur de Portugal. Instituto Portugués de Oncología, Lisboa, Portugal.

Shelagh Redmond: Swiss Childhood Cancer Registry. University of Bern. Institute of Social and Preventive Medicine, Switzerland.

Josep Maria Borràs: Director of the Strategy on Cancer of the Ministry of Health of Spain. Director “Plan Director de Oncología de Cataluña”. Professor University of Barcelona. Principal Investigator of the Epidemiology and Prevention Program of the Spanish Cancer Research Network (RTICC), Spain.

Tomas Acha: President of the Spanish Society of Paediatric Haematology and Oncology. Chief of the Unit of Paediatric Oncology, Hospital Materno-Infantil Carlos Haya, Málaga, Spain.

Susana Ribes: Unit of Paediatric Haematology, Hospital Sant Joan de Dèu, Barcelona, Spain.

Gabriela Caldas: Oncóloga, colaboradora Registro Oncológico Poblacional del sur de Portugal. Instituto Portugués de Oncología, Lisboa.

Pediatric oncologist from Italy: Fondazione IRCCS "Istituto Nazionale dei Tumori", Milano, Italy.

Pierluigi Brazzola: Senior Consultant of Paediatrics. Ospedale Regionale di Bellinzona e Valli, Ticino, Switzerland.

Jesús Mª González: Presidente de ASPANION y Tesorero de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer, Spain.

 

Diseñada una píldora que elimina los falsos positivos en el diagnóstico del cáncer de mama

CÁNCER DE MAMA

 

El agente se une a las células cancerígenas e 'ilumina' el tumor
El agente se une a las células cancerígenas e 'ilumina' el tumor - UNIVERSITY OF MICHIGAN
 

A día de hoy, la prueba convencional para el cribado del cáncer de mama es la mamografía, esto es, la exploración diagnóstica por imagen de rayos X de la glándula mamaria. No en vano, se trata de una prueba económicamente asequible y que permite conocer tanto el tamaño como la localización de los bultos en el pecho. Sin embargo, no resulta del todo eficaz en las mujeres con mamas densas. Y tampoco permite discernir si el bulto es benigno o maligno, lo que puede conllevar a que muchas mujeres se sometan a un tratamiento para un cáncer de mama que, en realidad, no tienen. Por ello, investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (EE.UU.) han diseñado una ‘píldora’ que puede ayudar a mejorar el diagnóstico del cáncer de mama y descartar los falsos positivos –aquellos casos en los que, si bien no hay bulto o este es benigno, se establece el diagnóstico de cáncer.

Concretamente, el estudio, presentado este martes en la 251ª Reunión y Exposición Anual de la Sociedad Americana de Química (ACS) que se está celebrando en San Diego (EE.UU.), muestra la eficacia de una píldora que contiene un agente que, una vez ingerido por vía oral, se adhiere específicamente a las células tumorales y los vasos sanguíneos del tumor. Y dado que este agente emite fluorescencia, permite visualizar qué bultos son realmente malignos, facilitando así el diagnóstico del cáncer de mama.

Como explica Greg Thurber, director del estudio, «existe una gran controversia sobre la edad a la que debe iniciarse el cribado del cáncer de mama. Y es que si bien este cribado puede potencialmente detectar la enfermedad de forma precoz en algunas mujeres, también conlleva falsos positivos que provocan que algunas pacientes reciban un tratamiento agresivo totalmente innecesario. Es decir, todavía no sabemos cómo seleccionar correctamente a las pacientes que requieren ser tratadas. Y en este contexto, esperamos que nuestro trabajo pueda ayudar a cambiar esta situación».

Tumores fluorescentes

El estudio, llevado a cabo con un modelo animal –ratones– de cáncer de mama, muestra cómo hasta un 50-60% del agente contenido en esta píldora de administración oral entre en el torrente sanguíneo y se une específicamente a las células tumorales. Así, y como consecuencia de esta unión, el tumor emite una fluorescencia visible en el espectro cercano a la luz infrarroja y se distingue perfectamente del resto del tejido de la mama.

Como apunta Greg Thurber, «es cierto que, a la longitud de onda empleada, los tumores fluorescentes solo pueden ser detectados a una profundidad de 1 a 2 centímetros. Sin embargo, y dada la elasticidad del tejido mamario, la combinación de nuestro método con la ecografía permitirá detectar la gran mayoría de los tumores».

La combinación de nuestro método con la ecografía permitirá detectar la gran mayoría de los tumoresGreg Thurber

Asimismo, los autores están diseñando un agente que se una específicamente a los tumores agresivos, lo que permitiría distinguirlos de aquellos tipos de cáncer con un crecimiento lento y no invasivo, caso del carcinoma ductal in situ.

Es más; como destaca el director de la investigación, «esta imagen de alto contraste también resultará útil para la detección de los tumores en mujeres con mamas densas, en las que las mamografías son difíciles de interpretar».

Próximamente en humanos

En definitiva, la píldora ‘ilumina’ únicamente los tumores y no aquellos bultos benignos, lo que podría facilitar en gran medida el diagnóstico del cáncer de mama y evitar que muchas mujeres se sometan a cirugía y tratamientos agresivos que, como la quimioterapia y radioterapia, resultarían completamente innecesarios.

Lógicamente, hay una gran diferencia entre los ratones y los seres humanos, por lo que el siguiente paso será encontrar la formulación correcta –caso, entre otros, de la identificación de los compuestos que deben añadirse al agente de contraste para facilitar su absorción por el organismo– para que la píldora pueda ser utilizada en las pacientes.

Como concluye Greg Thurber, «es difícil predecir cuándo el agente será finalmente testado en los ensayos clínicos con humanos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este agente ya está siendo utilizado en Europa para otras aplicaciones clínicas».

 

 

 

 

La inmunoterapia mejora el tratamiento de los sarcomas de alto riesgo en niños

Los pacientes con enfermedad recurrente o metastásica tuvieron una supervivencia superior a la normal, según un estudio

 

La inmunoterapia mejora el tratamiento de los sarcomas de alto riesgo en niños

 La inmunoterapia se muestra promisoria en el tratamiento de los niños con sarcomas de alto riesgo, de acuerdo con un estudio piloto del U.S. National Institute of Health.

En el estudio se utilizó una nueva vacuna dendrítica así como una vacuna estándar contra la gripe para fortalecer potencialmente el sistema inmunitario tras la quimioterapia.

Aunque la vacuna dendrítica no fue tan eficaz como se esperaba, los niños sí respondieron bien a la vacuna estándar contra la gripe. Esto sugiere que mejorar la función inmunitaria en los niños con sarcoma podría ser un enfoque efectivo. La vacuna dendrítica contenía péptidos derivados del cáncer específico de cada paciente que fueron diseñados de manera que alertaran al sistema de las alteraciones genéticas únicas en las células cancerosas.

El estudio de 52 pacientes de sarcoma de Ewing recurrente y/o con metástasis o rabdomiosarcoma alveolar también encontró que los que recibieron la inmunoterapia tuvieron una supervivencia superior a la normal. Los pacientes que recibieron la inmunoterapia tuvieron una supervivencia general a cinco años de 43 por ciento, en comparación con 31 por ciento para los que no recibieron la inmunoterapia.

En términos generales, el pronóstico de estos tumores ha mejorado en los últimos 40 años, pero no se han observado mejoras sustanciales en pacientes con recurrencia de la enfermedad o metástasis, anotó la investigadora principal del estudio, la Dra. Crystal Mackal, de la División de oncología pediátrica del National Cancer Institute.

"Este estudio muestra que la inmunoterapia es segura y bien tolerada y que podría en última instancia beneficiar a esta población de alto riesgo", señaló Mackal en un comunicado de prensa de la American Association for Cancer Research. "Sabemos que el sistema inmunitario de los pacientes que se recuperan de la quimioterapia es maleable, así que sólo necesitamos mejores métodos inmunológicos para sacar provecho a esta oportunidad".

El estudio aparece en la edición del 1 de agosto de la revista Clinical Cancer Research.

Más información

La Sarcoma Foundation of America tiene más información sobre el sarcoma.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

-- Robert Preidt

La mortalidad por cáncer de pulmón entre las mujeres aumentó un 4,4 % anual entre 1997 y 2013

???????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????

 

 

— Barcelona 12 feb, 2016 -

 

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Internacional de Cataluña, publicado recientemente en la revista Archivos de Bronconeumología, muestra que la mortalidad por cáncer de pulmón entre las mujeres aumentó un 4,4 % anual entre 1997 y 2013, especialmente entre las de 55 y 64 años.

 

A pesar de que la tasa de mortalidad por cáncer de pulmón entre sexos es todavía muy dispar -es mayor entre los hombres (22.455) que en las mujeres (5.404 casos)-, la tendencia entre los hombres disminuye a la vez que aumenta entre las mujeres. Mientras en ellos aumentó de 1980 a 1991 y descendió significativamente desde 2001 hasta 2013, en ellas la tasa aumentó desde 1989, de forma más pronunciada desde 1997 hasta el final del estudio en 2013.

 

La epidemia del tabaquismo

 

Según el investigador principal del estudio, doctor José María Martínez-Sánchez, “el aumento de la mortalidad por cáncer de pulmón entre las mujeres puede ser explicado por la epidemia del tabaquismo en España, porque han pasado alrededor de 40 años desde que la prevalencia de consumo de tabaco en mujeres empezó a emerger a finales de los setenta, y no dejó de aumentar hasta el año 1995. Por esta razón, en España, desde 2001, el porcentaje de muertes atribuibles al tabaco está decreciendo en hombres y aumentando en mujeres”.

 

Los autores del estudio recomiendan la aplicación de políticas de salud pública enfocadas a ayudar a la reducción del consumo de tabaco entre las mujeres fumadoras, especialmente entre aquellas que comenzaron a fumar en los setenta, para detener el aumento de la mortalidad por cáncer de pulmón.

 

 

 

 

 

La mortalidad de la leucemia en niños se ha reducido un 38% en solo 5 años

 

La tasa de mortalidad general por cáncer ha disminuido un 8% en varones y un 3% en mujeres desde 2011

Células cancerosas
Células cancerosas - WIKIMEDIA

Los avances logrados en la investigación han posibilitado que, cuando menos en la Unión Europea, la tasa de mortalidad asociada a la leucemia se haya visto notablemente reducida en la última década. Una tendencia ciertamente positiva que, además, se intensificará en el presente 2016, tal y como destacan los resultados de un estudio internacional dirigido por investigadores de la Universidad de Milán (Italia) y publicado en la revista «Annals of Oncology».

Concretamente, y por lo que respecta al período 2009-2016, las mayores reducciones en la mortalidad de las leucemias en la Unión Europea tendrán lugar en los menores y en la población joven, de hasta un 38% en el caso de los niños con edades comprendidas entre los 0 y los 14 años y de un 24% en los jóvenes y adultos entre los 15 y los 44 años –un 22% en las mujeres y un 26% en los varones–. Pero, asimismo, también se lograrán importantes avances en la supervivencia de los adultos ‘más longevos’, con una reducción del 19% del índice de decesos en la población de 45 a 69 años en el mismo período.

Como explica Carlo La Vecchia, director del estudio, «la verdad es que las predicciones sobre las tasas de mortalidad de la leucemia son complicadas por el simple hecho de que las leucemias constituyen un grupo variado de cánceres sanguíneos. Y no todos resultan igualmente tratables. Sin embargo, las notables reducciones en las tasas de mortalidad general de este conjunto de enfermedades resultan ciertamente alentadoras y son consecuencia del duro trabajo llevado a cabo por los investigadores y clínicos en el desarrollo e implementación de mejores diagnósticos y tratamientos».

Pero como reconoce el propio Carlo La Vecchia, «es cierto que aún a día de hoy no sabemos mucho acerca de las causas de las leucemias, por lo que necesitamos más estudios en este sentido».

Depende del tipo de leucemia

La razón para este avance en la supervivencia asociada a la leucemia se explica, según apuntan los autores, a las mejoras en el abordaje, poliquimioterapia, inmunoterapias, trasplante de células madre, radioterapia y tolerabilidad y seguridad de los tratamientos.

El problema es que, dado que son enfermedades muy distintas entre sí, algunas leucemias no son aún susceptibles de poder ser tratadas con éxito, muy especialmente aquellas que afectan a los adultos y personas mayores.

Por ejemplo, la tasa de supervivencia a los cinco años de la leucemia linfoblástica aguda, tipo de leucemia más común en los niños, adolescentes y adultos jóvenes, es superior al 90%. Y asimismo, los nuevos tratamientos quimioterápicos y las mejoras en el trasplante de células madre han posibilitado un notable incremento de la supervivencia en la leucemia mieloide aguda, ciertamente frecuente en la población adulta y los mayores. Pero en el otro extremo se sitúa la leucemia linfática crónica, la más común en las personas mayores y que, como lamentan los autores, «aún a día de hoy resulta difícil de curar».

Menor mortalidad por cáncer

El estudio tuvo por objetivo evaluar la mortalidad del cáncer tanto en el conjunto de la UE28 como en los seis países comunitarios de mayor tamaño: Alemania, Francia, Polonia, Italia, Reino Unido y, por supuesto, España. Es más; los investigadores no solo analizaron la tasa de decesos atribuibles al cáncer en general, sino que desgranaron la mortalidad para cada tipo de leucemia o tumor de órgano sólido –cáncer de páncreas, de pulmón, de próstata, de útero, de mama, de estómago y de intestino.

En conjunto, los resultados muestran una reducción de la mortalidad oncológica del 8% en varones y del 3% en mujeres en los últimos cinco años. Así, los investigadores estiman que en el presente 2016 fallecerán por cáncer 133,5 de cada 100.000 varones y 85,2 de cada 100.000 mujeres. Entonces, ¿morirán menos personas por cáncer en 2016 que en 2011? No, como consecuencia del envejecimiento poblacional, la cifra de decesos aumentará y el cáncer será responsable del fallecimiento de 753.600 varones –por 734.259 en 2011 – y de 605.900 mujeres –frente a 580.528 en 2011.

Necesitamos un control efectivo del tabaco en las mujeres europeas para reducir la mortalidad por cáncer de pulmón en esta población Fabio Levi

Como indica Carlo La Vecchia, «si bien estamos observando un descenso en las tasas de mortalidad, la cifra de nuevos casos de cáncer está aumentando, lo que conlleva una carga creciente para los sistemas sanitarios. Así, esperemos que los gobiernos sean conscientes del problema y hagan algo al respecto. Sea como fuere, el número absoluto de muertes por cáncer se equilibrará en el futuro».

Como siempre, el tabaco

Y este descenso en las tasas de mortalidad, que no en números absolutos, ¿es uniforme entre los países de la UE? No, hay notables diferencias en algunos tumores concretos, caso del cáncer de pulmón. Y es que si bien Reino Unido presenta la mayor mortalidad por cáncer de pulmón en la población femenina de toda la UE, es a su vez el único país en el que esta tasa está disminuyendo.

Como apunta Carlo La Vecchia, «hemos observado un descenso moderado en la tasa de muertes por cáncer de pulmón en mujeres en Reino Unido, aunque esta tasa es todavía superior al del resto de países de la UE, salvo Dinamarca, porque las mujeres británicas comenzaron antes a fumar».

Por tanto, la solución a este problema es evidente. Como concluye Fabio Levi, co-autor de la investigación, «necesitamos un control efectivo del tabaco en las mujeres europeas para, así, lograr una reducción de las tasas de muerte por cáncer de pulmón en esta población».

Detectan la causa de la pasividad del sistema inmune ante el neuroblastoma infantil

 

Este nuevo conocimiento permitirá activar el sistema inmune y combatir a las células cancerígenas

 

La investigación realizada por un equipo inglés, sobre uno de los tumores infantiles más comunes, el neuroblastoma, ha dado unos resultados realmente esperanzadores. Este equipo ha descubierto que estos tumores producen un tipo de enzimas que son las responsables de la pasividad del sistema inmune ante una enfermedad como ésta. El aporte permitirá la obtención de tratamientos menos agresivos para los niños, así como aumentar su esperanza de vida. Además contribuye al limitado conocimiento sobre la carcinogénesis infantil.

Por Anabel Paramá.

 
Cuando hablamos de cáncer siempre tenemos un sentimiento de respeto y temor ya que es una enfermedad dura y severa. Y este se agrava, todavía más, cuando las personas afectadas son los niños. Se considera como la primera causa de muerte por enfermedad hasta los 14 años, de hecho, en España cada año se detectan 1.400 nuevos casos de niños con cáncer.

Sin embargo, el cáncer infantil es considerado como una enfermedad poco frecuente en comparación con el cáncer que afecta a la población adulta. Por ello, la mayor parte de las investigaciones se centran en las enfermedades que afecta a adultos.
 
La enfermedad no afecta del mismo modo a un niño que a un adulto, aún tratándose de un mismo tipo de cáncer. Los niños se enfrentan y sobrellevan la enfermedad, así como, sus consecuencias de una forma muy distinta. Esto, unido al hecho que el tratamiento, el diagnóstico, el pronóstico, la causa e incluso la mortalidad es diferente, parece que tratamos con enfermedades distintas.
 
Por tanto, el cáncer infantil es una enfermedad diferente al de los adultos, por lo que requiere investigación propia y específica para poder encontrar nuevos fármacos y tratamientos adaptados.
 
Para contribuir a las escasas investigaciones realizadas, un grupo de investigadores ingleses han querido poner fin a una de las grandes incógnitas que rodean a uno de los cánceres más frecuentes en la infancia, el neuroblastoma. Este tipo de tumores implican una baja supervivencia cuando los pacientes presentan un grado avanzado de la enfermedad ya que las células del sistema inmune no son capaces de reconocer ni derrotar a las células cancerígenas. Algo que no se sabía muy bien por qué.
 
Este equipo de profesionales, como exponen en la revista Cancer Research, ha logrado identificar el papel clave que desempeña en el neuroblastoma, una enzima producida por las células del tumor. Esta enzima, la arginasa, lo que hace es interrumpir uno de los principales recursos de energía imprescindibles para las células del sistema inmune para poder atacar el tumor. Esta interrupción lo que hace es provocar una inhibición de la respuesta inmune de los pacientes afectados por esta enfermedad. Por tanto, el sistema inmune queda prácticamente anulado.
 
Este hallazgo tiene importantes implicaciones para el tratamiento del neuroblastoma, ya que permitiría a los investigadores activar el sistema inmune de los niños para que pueda atacar a las células cancerígenas y poder establecer, así, tratamientos más efectivos y mucho menos agresivos para estos pequeños enfermos.
 
En qué consiste el neuroblastoma infantil
 
El neuroblastoma es el tumor sólido extracraneal más común en la infancia. Se caracteriza porque comienza en las células nerviosas inmaduras del sistema nervioso simpático. Las fibras de este sistema llegan a casi todos los órganos y sistemas del cuerpo, desde la pupila del ojo hasta ejercer control sobre la motilidad intestinal.
 
Este sistema nervioso simpático tiene la función de regular las funciones automáticas y no voluntarias del cuerpo, como el ritmo cardíaco, presión sanguínea, respiración y digestión. Desde el punto de vista psicológico nos prepara para la acción, es decir, se activa frente a situaciones de estrés, ejercicio, escape y emergencia. Y nos ayuda a sentir las sensaciones de frío o calor.
 
Pues bien, en este tipo de tumores las células cancerígenas que lo conforman contienen una molécula que interrumpe un recurso de energía clave para las células del sistema inmune. Los investigadores explican que, debido a esto, las células inmunitarias no tienen opción de captar energía para ejercer su actividad, por lo que quedan físicamente agotadas para luchar contra la dolencia. Expliquemos un poco en que consiste todo este proceso.
 
Los investigadores descubrieron que las células del neuroblastoma producen una molécula que descompone la arginina, uno de los aminoácidos esenciales que forman parte de las proteínas y una fuente de energía primordial para las células inmunes ya que estimula la función inmunológica.
 
Esta molécula, responsable de la descomposición de la arginina, se denomina <i>arginasa</i> y lo que hace es provocar una enorme caída en los niveles de arginina encontrada en el área que rodea al tumor. De tal forma, que tan pronto como las células del sistema inmune se aproximan a las células cancerígenas, la repentina carencia de su principal fuente de energía hace que se vuelvan letárgicas e inefectivas.
 
Esto permite la formación de un microambiente inmunosupresor entorno al neuroblastoma que inhibe al sistema inmunitario. El resultado es una total inactividad del sistema inmune y en consecuencia el organismo se queda sin defensas con capacidad para destruir las células malignas, favoreciendo, así, el avance de estas células. Fomentando la formación del tumor.
 
Pues bien, los resultados obtenidos en esta investigación llevaron a sus autores a identificar el papel clave que la actividad de la arginasa tenía en el neuroblastoma y su intervención en la inhibición de las respuestas inmunitarias.

 

 
Hay esperanza

Las células del neuroblastoma presentan en su superficie una molécula que las marca, digámoslo así, como moléculas diferentes a las células sanas. Este tipo de marcaje, hacía pensar a los investigadores que podría ser aprovechado para que las células del sistema inmune las pudiesen reconocer como malignas y así, poder destruirlas.

Para ello, sería necesario, simplemente, entrenar a este sistema para facilitarle el reconocimiento. Lo que hacía pensar que se podría aprovechar el poder del propio sistema inmune de una manera efectiva para tratar el neuroblastoma, algo que se sabe ya hace tiempo.
 
Tal es así que en los últimos 10 años las terapias estaban enfocadas hacia una mejora del sistema inmune antineuroblastoma. Para ello, se basaban en que las células T o linfocitos T (responsables de la coordinación de la respuesta inmune celular) eran consideradas como el mayor brazo efector del sistema inmune y jugaban un papel importante en el reconocimiento y la orientación de las células cancerosas. Sin embargo, aunque los estudios preclínicos demostraban que estas células tenían el potencial para una actividad antineuroblastoma, la eficacia clínica de las inmunoterapias aplicadas no lo mostraban así.
 
El problema residía en que las células inmunes tenían una elevada dificultad para reconocer y destruir las células tumorales, ¿a qué era debida esta dificultad o por qué era provocada? Este era el gran enigma con el que se encontraban los científicos para poder avanzar en el estudio sobre el neuroblastoma. Todos los intentos realizados para poder aprovechar el sistema inmune en este sentido no tuvieron éxito.
 
Parece que esta duda empieza a desvanecerse. Gracias a la investigación llevada a cabo por estos científicos se puede aporta luz a este problema y podría explicar por qué estos intentos han sido hasta ahora infructuosos.
 
¿Y ahora qué?
 
Una mejor comprensión del papel clave de la actividad arginasa en la creación de un microambiente inmunosupresor en el neuroblastoma tiene implicaciones clínicas importantes para enfocar la inmunoterapia hacia las células T.
 
Así, la orientación de la actividad de la arginasa en el neuroblastoma podría proporcionar una nueva forma de mejorar la inmunidad antineuroblastoma, tanto la propia como la terapéutica.
 
Ahora, el nuevo reto es desarrollar nuevos fármacos que frenen el desarrollo del neuroblastoma mediante el uso de la arginina, haciendo una inmunoterapia más efectiva.
 
A partir de aquí, este equipo de investigadores tiene como objetivo próximo encontrar curas y tratamientos menos agresivos para niños con esta enfermedad, de tal manera, que en un futuro, cada niño enfermo pueda tener una larga y saludable vida.

El radón, primera causa de cáncer de pulmón en personas no fumadoras

El cáncer de pulmón es la primera causa de muerte por cáncer en el mundo. El consumo de tabaco es el principal causante del desarrollo de esta enfermedad. De hecho, el riesgo es entre 10 y 30 veces superior para un fumador que para una persona que no haya fumado nunca. Sin embargo, se ha demostrado que el 25% de los casos de cáncer de pulmón son diagnosticados en individuos que nunca han fumado.

«El radón, declarado carcinógeno humano, se considera el segundo factor de riesgo más importante para el desarrollo de cáncer de pulmón y el primero en personas no fumadoras. Este riesgo se ve incrementado en individuos expuestos a concentraciones superiores a 200 Bq/m3, en comparación a aquellos expuestos a menos de 100Bq/m3», asegura la doctora María Torres, neumóloga y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ). Esta experta será la encargada de presentar el tema «Exposición a radón residencial, tabaquismo pasivo y riesgo de cáncer de pulmón» en el 47º Congreso de Separ que se celebrará en Bilbao los días 6-9 de julio. [Mira este vídeo sobre el terrible efecto que causan 60 cigarrillos en los pulmones]

Asimismo, el estudio realizado demuestra que la exposición al humo del tabaco producida durante la convivencia con fumadores en el domicilio podría aumentar aún más el riesgo de sufrir tal enfermedad en individuos con exposiciones a radón por encima de los 200Bq/m3. «Nuestros resultados indican que puede haber un efecto sinérgico entre la exposición a radón residencial y el tabaquismo pasivo. Desde el punto de vista biológico es plausible la interacción entre ambos factores de riesgo, ya que los mecanismos carcinogénicos son diferentes para cada uno de ellos», explica la doctora Torres.

El estudio también demuestra que esta sinergia repercute de forma negativa especialmente en individuos nunca fumadores. «Los resultados extraídos de la investigación revelan que cuando la convivencia con fumadores fue menor de 35 años el riesgo registrado fue de 3,25. En cambio, cuando el periodo de convivencia fue superior a 35 años el riesgo se incrementa hasta 4,18», asegura la doctora Torres.

Todas estas conclusiones se extraen de un estudio multicéntrico de casos y controles de base hospitalaria en el que han participado ocho hospitales del noroeste de España, concretamente siete en Galicia y uno en Asturias. «Los resultados del estudio nos ayudan a demostrar la existencia de otros factores de riesgo distintos del hábito de fumar. En esta ocasión nos hemos centrado en la exposición al radón residencial, ya que es uno de los más dañinos. Aún así, existen otros factores destacables como la exposición laboral a carcinógenos, el tabaquismo pasivo o incluso determinadas actividades de ocio, como el bricolaje o la restauración de muebles», afirma la experta.

En esta investigación, financiada por la Xunta de Galicia, fueron incluidos todos los casos de cáncer de pulmón diagnosticados en pacientes nunca fumadores de todos los centros participantes entre el mes de enero 2011 a junio 2013. «A todos los pacientes de la investigación se les realizó una entrevista personal sobre su estilo de vida. Asimismo, pudimos recoger información detallada sobre la exposición a humo ambiental de tabaco», explica la doctora.

Para poder comprobar la exposición de radón se les entregó a todos los pacientes un detector de radón para instalar en su domicilio durante al menos tres meses. «Los resultados nos sirven para mejorar el abordaje de la enfermedad y para poder establecer protocolos de prevención en regiones con elevadas concentraciones de este gas», añade la especialista.

Hallan el «talón de aquiles» de un agresivo cáncer infantil

 

 
Hallan el «talón de aquiles» de un agresivo cáncer infantil
La investigadora Michella Haber
Children’s Cancer Institute

Científicos australianos identificaron un mecanismo molecular que contribuye al desarrollo del Neuroblastoma, una forma de cáncer infantil detonado por células nerviosas embrionarias, informaron hoy fuentes científicas, según informa Efe.

Los investigadores del Instituto de Cáncer Infantil, liderados por Michelle Haber y Glenn Marshall, también descubrieron que el medicamento experimental CBLO137 puede potencialmente interrumpir la retroalimentación molecular del Neuroblastoma y detener el desarrollo del tumor.

El CBLO137 es analizado actualmente en pruebas clínicas para tratamientos de cáncer en adultos, según un comunicado del Instituto de Cáncer Infantil.

La investigación, publicada en la revista científica Science Translational Medicine, halló que el uso del CBLO137 en combinación con tratamientos de quimioterapia tradicional es más efectivo para asegurarse la muerte de las células cancerígenas.

«Nuestras pruebas de laboratorio nos indican que probablemente el CBL0137 sea efectivo contra los neuroblastomas más agresivos y, de hecho, en formas agresivas de cáncer infantil», dijo Haber, de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW, siglas en inglés).

La profesora Haber remarcó que el CBL0137 no daña el ADN, lo que contribuye a que los pacientes infantiles no sean afectados seriamente por los efectos secundarios que padecen tras los intensos tratamientos contra el cáncer, según un comunicado de la UNSW.

El Neuroblastoma, que es el «tumor sólido» más común que se presenta en edad temprana, se manifiesta de forma agresiva en la mitad de los menores que lo padecen y solamente unos cuantos de ellos logran sobrevivir tras someterse a tratamientos intensivos.

EFE


L

Hallan el ‘código postal’ del cáncer que decide el destino de las metástasis

Entender por qué un tumor genera metástasis en unos órganos y no en otros es una de las mayores aspiraciones de la oncología, y también una de las más antiguas. Hace 126 años el médico británico Stephen Paget formuló su teoría de semilla y sustrato, que defiende que la metástasis necesita células tumorales —semillas— que se dispersan, pero además un ambiente acogedor —un sustrato fértil— en el órgano de destino. Sin embargo, desde entonces “el progreso para decodificar los mecanismos que dirigen la metástasis a órganos específicos ha sido insuficiente”, escriben en Nature los autores del trabajo.

En los últimos años Héctor Peinado, jefe del Grupo de Microambiente y Metástasis del CNIO, ha desarrollado junto con David Lyden, del Weill Cornell Medical College, y Jaqueline Bromberg, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, una teoría que se apoya en la teoría de semilla y sustrato de Paget, y la amplía.

Los destacamentos del tumor llevan etiquetas moleculares que los dirigen a órganos específicos

Ayuko Hoshino y Bruno Costa-Silva, primeros coautores en esta publicación, han recopilado, junto con Peinado y Lyden, indicios de que los tumores emiten millones de vesículas cargadas con una representación de sus proteínas y su contenido genético, llamadas exosomas, a modo de naves mensajeras o destacamentos, y son estos exosomas los que se ocupan de que los órganos de destino estén preparados para acoger las células tumorales. En concreto, los exosomas desencadenan en el órgano de destino la respuesta molecular necesaria —inflamación y vascularización— para acoger las células tumorales, de forma que cuando estas lleguen puedan proliferar.

“Este mecanismo que postulamos era hasta ahora desconocido en la formación de nichos metastásicos”, explica Peinado. El trabajo actual corrobora su existencia, porque confirma que los exosomas tienen un papel crucial en la formación de las metástasis.

Los exosomas tienen un papel crucial en la formación de las metástasis

Pero los investigadores quisieron ir más allá. Sabían que de los millones de exosomas que parten del tumor solo algunos anidan, y además no lo hacen en un órgano al azar, sino en algunos más que en otros. ¿Por qué? ¿Podía ser que los exosomas, los destacamentos del tumor, llevaran etiquetas moleculares que de alguna manera los dirigieran a órganos específicos?

Etiquetas de destino

Para investigar la hipótesis los autores escogieron varias líneas celulares procedentes de una decena de tumores distintos, y de los que se sabe que algunos metastatizan a órganos concretos —pulmón, hígado, cerebro o hueso—. Analizaron las proteínas de sus exosomas —casi un millar de proteínas— en busca de las que podrían cumplir esa función de código postal.

Pusieron el foco en una familia de proteínas llamadas integrinas, porque están en la membrana de los exosomas, donde teóricamente debería estar una etiqueta de destino. Y fue una buena estrategia. De entre un millar de proteínas encontraron que, efectivamente, hay combinaciones específicas de integrinas asociadas con metástasis en pulmón, y con metástasis en hígado.

Como señala Peinado, “hemos determinado que existe una combinación de integrinas en los exosomas tumorales que predispone la formación de nichos metastásicos en órganos concretos, específicamente en pulmón e hígado.

Si se engaña a un tumor cambiándole el código de destino, colonizará el órgano que le indiquemos

“Nuestros resultados proponen que existe una especie de código postal en la superficie de los exosomas que les hace llegar a órganos concretos y acumularse donde se va a producir la metástasis”, prosigue el investigador.

Si se engaña a un tumor cambiándole el código de destino, colonizará el órgano que le indiquemos. Esto se ha probado con células tumorales que normalmente irían al hueso, y que tras la intervención de los investigadores se dirigen al pulmón. Estos datos apoyan que el sustrato es igual de importante que la semilla en el proceso metastásico.

Otra evidencia de la importancia de las integrinas en el anidamiento de la metástasis es que, tal y como se demuestra en el trabajo, si se bloquean integrinas específicas en tumores que metastatizan a órganos concretos —por ejemplo cáncer de mama a pulmón y cáncer de páncreas a hígado— se reduce la metástasis en esos órganos.

Preparando el terreno

Además, los investigadores han descubierto las señales moleculares que median la reacción del tejido de destino cuando llegan los exosomas. En concreto, estas señales implican el aumento de genes de la familia S100, conocidos por promover señales inflamatorias —la inflamación es un proceso que se asocia con el cáncer.

Estos resultados suponen la identificación de posibles nuevas dianas farmacológicas, dice Peinado: “Hemos definido un nuevo mecanismo de metástasis a órganos concretos que implica a integrinas y proteínas S100, que podrían ser usadas como nuevas dianas antimetastásicas”.

Ayudará a interceptar los primeros estadíos de formación de las metástasis.

El trabajo se ha hecho con líneas celulares tumorales humanas y de ratón; con modelos preclínicos murinos; y con plasma de pacientes con cáncer. Esto último ha servido para estudiar, de forma preliminar, el poder predictivo de las integrinas identificadas; es decir, si solo analizando las integrinas de los exosomas se puede saber en qué organos podría haber metástasis.

“Nuestro trabajo sugiere que tener ciertas integrinas elevadas en plasma en pacientes con cáncer de mama y páncreas parece predecir el órgano donde se va a producir la metástasis”, dice Peinado. “Pero estos datos han de validarse en cohortes mayores, y desarrollar test predictivos”.

Estos resultados generan una lista de tareas inmediatas para los investigadores, desde ampliar los estudios con pacientes para tratar de afinar el poder predictivo de las integrinas —con tecnologías específicas de análisis que aún deben ser desarrolladas—, hasta identificar otros códigos postales que determinen la metástasis a cerebro o hueso.

No menos importante es la búsqueda de nuevos fármacos: “En el futuro nos planteamos el desarrollo de moléculas para bloquear las combinaciones de integrinas específicamente en el tejido tumoral”, afirma Peinado.

Este trabajo es el resultado de una colaboración internacional, multidisciplinar y multiinstitucional, que implica la obtención de múltiples modelos celulares, preclínicos y muestras humanas. La búsqueda de estos modelos se ha llevado a cabo durante los tres últimos años y en ella han participado muchos equipos, lo que se refleja en el alto número de firmantes.

El hallazgo ayudará a definir el mejor tratamiento para cada paciente y a vigilar la aparición de metástasis. Más a largo plazo, será esencial para interceptar los primeros estadíos de formación de las metástasis.

Referencia: Tumour exosome integrins determine organotropic metastasis. Ayuko Hoshino et al. Nature (2015). doi:10.1038/nature15756

Una prueba de orina podría ayudar a detectar el cáncer de páncreas

La investigación, encabezada por el Instituto de Cáncer Barts de la Universidad Queen Mary de Londres, ha demostrado que 'la firma' combinada de tres marcadores (contenidos en la orina) de diagnóstico precoz puede utilizarse tanto para identificar la forma más común de cáncer de páncreas, adenocarcinoma ductal, en sus primeras etapas como para poder distinguirlo de la pancreatitis crónica.

Leer más...

Un fármaco impide el suministro de energía a las células cancerosas

JANO.es · 26 junio 2015 12:34

Un estudio identifica una molécula que bloquea el primer paso de la llamada autofagia, aislando los nutrientes reciclados que las células cancerosas necesitan para vivir.

Científicos del Instituto Salk y el Sanford Burnham Prebys Medical Discovery Institute (SBP, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, han desarrollado un medicamento que impide que se inicie un proceso en las células cancerosas para recolectar energía para su rápido desarrollo. Publicado en Molecular Cell, el estudio identifica una molécula que bloquea específicamente el primer paso de la llamada autofagia, aislando efectivamente los nutrientes reciclados que las células cancerosas necesitan para vivir.

Leer más...

CÁNCER DE PIEL

La piel protege al cuerpo contra el calor, la luz solar, las lesiones y las infecciones. La piel también ayuda a controlar la temperatura del cuerpo y almacena agua y grasa. El cáncer de piel es el tipo más común de cáncer. Por lo general, se forma en la piel que se expuso a la luz solar, pero se puede presentar en cualquier parte del cuerpo.

Leer más...